Historia

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad data del 1664. El Prelado D. Fray Jerónimo de Valderas, Obispo de esta Diócesis, colocó la imagen de la Virgen en su primitiva casa – en cuyo emplazamiento actual se levanta el edificio de la Giralda – el 1 de abril del mismo año.

0058

El Prelado concedió la licencia necesaria para establecer una Santa Cofradía de devotos, esclavos y hermanos de Nuestra Señora de la Soledad como habían pedido varios señores, firmando el primero, la instancia Juan Martín Ruano, Teniente General de la Artillería del Ejército y siguiendo el veedor general, el contador y otros señores particulares.

El piadoso Duque de San Germán, Don Francisco de Tutavilla e Tuffo, quería perpetuar su obra y determinó poner una cofradía de hermanos con el título de la Virgen para que éstos pudiesen pedir limosna para el culto de Nuestra Señora y decencia de su Iglesia.

200px-Duca_di_San_Germano_Francisco_Tuttavilla

Este devoto cristiano nacido en Nápoles, que fue destinado en Badajoz con motivo de la contienda hispano-lusa, quiso introducir en la ciudad la advocación de la Soledad, para lo cual, en 1660 encargó junto con todos los caballeros de la ciudad una imagen de esta advocación a un conocido imaginero de Barcelona, que había trasladado sus talleres a Nápoles, a donde se le hizo llegar el encargo por mediación del Virrey de Cataluña. La imagen llegó a la ciudad después de muchas vicisitudes y tras pasar por Barcelona y Madrid, donde posiblemente se hiciera una pintura de ella sobre lienzo, siendo este el origen de la Virgen de la Paloma venerada en la capital de España; aunque estos hechos no están confirmados documentalmente, parece evidente la conexión entre ambas imágenes, dado su enorme parecido.

Explorar0013

Finalmente, la imagen llega a Badajoz en 1661 y se deposita en el Convento de San Onofre durante la construcción de la ermita que costeó el propio Duque de San Germán. La imagen de Nuestra Señora quedó colocada en su ermita el 1 de abril de 1664, tras la bendición del Obispo, quien concedió en esta misma fecha licencia para establecer una “Santa Cofradía de devotos, esclavos y hermanos” que fue aprobada dos días después, y de la que pronto formaron parte las personas principales de Badajoz, así como la mayoría de los “labradores honrados” de la ciudad, contribuyendo así al engrandecimiento de la ermita y de la Cofradía.

Durante el S. XVIII se fue extendiendo la devoción hacia la imagen, llegando su fama a toda la región y a la vecina Portugal, de donde venían muchos devotos a visitar a la Virgen. De esta manera fueron incrementándose las prácticas religiosas alrededor de esta imagen: misas, funciones, rosarios, rogativas, etc., y una vez al año, recibía un solemne novenario en el altar mayor de la Catedral, costumbre que aún se conserva en la actualidad.

DCP_0375

Ciento veinticinco años llevaba de existencia esta Cofradía cuando solicitó de Su Santidad la gracia de los siguientes Breves Pontificios concedidos para ostentar tal título:

BREVES PONTIFICIOS CONCEDIDOS A LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD, PATRONA DE BADAJOZ.

Su Santidad Pío VI

14-VII-1789

Su Santidad Pío VII

1º Breve 30- III- 1802
2º Breve 30- III- 1802
3º Breve 30- III- 1802

4º Breve 02- IV- 1802
5º Breve 02- IV- 1802

6º Breve 06- IV- 1802

Así mismo, en 1805 la Cofradía, pidió y obtuvo, del Real Consejo de Castilla la aprobación de sus Ordenanzas o Estatutos.

IMG_5826

En 1811 durante la guerra de la Independencia cae una bomba en el interior de la ermita, dañando el edificio e inutilizando las ropas y vestiduras sagradas, aunque se lograron salvar las imágenes, restaurándose posteriormente la ermita. Esto hizo pasar momentos de dificultad a la Cofradía, agravado por el retraimiento del sentimiento religioso que tuvo lugar en el S.XIX debido a las nuevas filosofías liberales europeas, recuperándose sin embargo al final de siglo. Tras la caída de la bomba, y aunque la ermita fue restaurada en varias ocasiones, el edificio seguía presentando graves deficiencias, por lo que se declaró en ruinas, construyéndose una nueva ermita en un terreno donado en 1929 por Dña. Joaquina Gómez Acosta en la misma plaza y a pocos metros de la anterior ermita, trasladándose mientras tanto la Virgen a la Catedral, de donde regresó para instalarse en su nueva ermita el 7 de julio de 1935, por lo que a partir de entonces los esfuerzos de la Cofradía se centraron en la finalización de la obra de la ermita y su ornamentación.

Explorar0002

El 8 de Junio de 2013 se culminan con la Coronación Canónica de la Imagen de Nuestra Señora de la Soledad, Patrona de Badajoz, los trabajos iniciados muchos años antes por distintas Juntas de Gobierno de la Hermandad para conseguir la más alta distinción que una advocación de la Santísima Virgen puede alcanzar. Coronada como Reina por la devoción, el cariño y la entrega de cientos de miles de fieles, no solamente de Badajoz y sus alrededores, también de muchos puntos de España e incluso del extranjero.

img_27800

Fundada en 1664